miércoles, 28 de mayo de 2008

Adiós Marulanda, adelante las FARC-EP

Por: Níkolas Stolpkin

Nada habrá de frenar el compromiso revolucionario de las FARC-EP para con su pueblo. La necesidad de arrancar del pueblo toda influencia capitalista no se detiene con la muerte de uno de los nuestros. La lucha prosigue. Manuel Marulanda se fue como todo buen revolucionario: empuñando hasta el fin la bandera que lo vio nacer y crecer. Porque un hombre no nace cuando nuestra madre nos pare. Un hombre nace cuando adquiere conciencia de lo que está bien y de lo que está mal, de lo que es justo y de lo que es injusto para nuestro pueblo.

Ayer se nos fue Marx, se nos fue Lenin, se nos fue Sandino, se nos fue el “CHE”. Ahora se nos fue Marulanda, mañana será Fidel. Pero el ejemplo de lucha de estos grandes quedará junto a todo pueblo que lucha por desprenderse de un modelo opresor como lo es el sistema de explotación Capitalista.

La muerte de un líder no detendrá el avance revolucionario de las FARC-EP. Quienes piensan que la muerte de Marulanda vendría a debilitar a las FARC-EP, se equivocan. Toda esa propaganda barata, proveniente de los Medios al servicio de la oligarquía criolla e internacional, se las habrán de tragar todos aquellos enemigos del pueblo y propagadores de falsedades que gustan envenenar a nuestro pueblo.

Confío profundamente en que las FARC-EP se verán aún más fortalecidas y unidas luego del deceso de nuestro compañero Marulanda.

Así como en sus inicios Manuel Marulanda supo cómo sostener la resistencia de un grupo diminuto de campesinos y luego a todo un ejército de rebeldes, a pesar de las miles de bajas que tuvo que pasar, hoy sus hijos rebeldes sabrán defender y sostener lo que un humilde campesino supo, valga la redundancia, sostener y defender. Con unidad y firmeza sus hijos proseguirán la lucha por liberar a un pueblo presa de las injusticias y atropellos de un Estado terrorista que asesina y humilla a su pueblo; un Estado terrorista y la-ca-yo del imperio norteamericano.

Se equivocan los que piensan que las FARC-EP terminarán como otros grupos revolucionarios, dentro del saco del oportunismo; o que terminarán por entregar las armas a cambio de ciertos “privilegios”. Las FARC no nacieron producto del azar sino que nacieron como respuesta a la violencia ejercida por el Estado para con su pueblo. Las FARC no son ningún capricho. Mientras permanezca un Estado que siga oprimiendo y asesinando a su pueblo junto con proteger a las clases acomodadas en complicidad con el imperio norteamericano, las FARC-EP seguirán existiendo para poder construir junto a su pueblo la Nueva Colombia, esa Colombia que nuestro compañero Manuel Marulanda no alcanzó a ver.

Valientes son sus hombres y mujeres que lo dejaron todo por ir a defender a su pueblo con el fusil, así como un día Manuel Marulanda se entregó por entero, a la edad muy temprana (19 años), a la lucha por defender a los oprimidos de su país. Sesenta años de lucha entregados por completo en defensa de su pueblo, nos habla de un hombre con verdadero compromiso revolucionario y entrega total hacia su pueblo.

Ni el imperialismo norteamericano ni el paramilitarismo podrán doblegar a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Cuarenta y cuatro años de lucha dan muestra de su capacidad indoblegable frente a los enemigos del pueblo. ¡Las FARC no nacieron ayer, compañeros!

¡Se equivocan los que piensan que las FARC-EP terminarán entregando sus armas! La historia demuestra claramente cómo funciona el Estado burgués cuando se trata de defender los intereses particulares de la oligarquía criolla en conjunto con la oligarquía internacional. La sangre derramada por nuestros compañeros, estos cuarenta y cuatro años de lucha, no habrá de ser en vano.

¡Es que NO podemos olvidar el actuar del Estado dentro del marco de cese de hostilidades allá por los años 80´ y la masacre de nuestros compañeros de la Unión Patriótica (UP)! Dirigentes, militantes de organizaciones de izquierda, profesores, estudiantes, alcaldes, sindicalistas asesinados por el aparato represor del Estado burgués, NO PUEDEN SER OLVIDADOS. La sangre de nuestros muertos no puede ser vendida, arrendada y menos regalada a un Estado burgués que un día les dio cruel muerte.

La lucha debe continuar, compañeros. No se debe claudicar. Nuestro pueblo y nuestros muertos necesitan de una Nueva Colombia. Latinoamérica rebelde necesita de una Nueva Colombia. Que el ejemplo de firmeza y tenacidad de nuestro compañero Manuel Marulanda Vélez no sea borrado nunca de nuestros corazones y alumbre día a día el camino de los que optaron por sacrificar sus vidas en favor de su pueblo.

Adelante, compañeros y compañeras!!!

Viva las FARC-EP!!!

Viva Manuel Marulanda!!!

SOCIALISMO O MUERTE!!!



stolpkin@yahoo.es

martes, 20 de mayo de 2008

El Estado al servicio del Pueblo

El Estado al servicio del Pueblo
A recuperar lo que por derecho pertenece a nuestro pueblo

Por: Níkolas Stolpkin

“Tan pronto como el servicio público deja de ser la cuestión principal para los ciudadanos y éstos prefieren servir con su dinero antes que con su persona, el Estado se encuentra ya cerca de su ruina. ¿Que hay que ir al combate? Pagan tropas y se quedan en sus casas. ¿Que hay que ir al consejo? Nombran diputados y se quedan en sus casas. A fuerza de pereza y de dinero terminan teniendo soldados que sojuzgan a la patria y representantes que la venden.” Jean Jacques Rousseau.


Resulta asombroso, al tomar distancia y observar dentro de formaciones socioeconómicas capitalistas dependientes, los atropellos que llevan a cabo sistemáticamente el Estado junto a las estructuras influyentes del Poder frente a los gobernados y, a su vez, ver a éstos mismos (gobernados) dentro de un enorme estado de conformismo y resignación cuando los tiempos de “prosperidad” son presentados con orgullo por las clases dominantes.

Año tras año las clases dominantes entusiasman a nuestros pueblos con una serie de retóricas que lo único que hace es mantener al pueblo sumido dentro de un estado soñoliento. “Mayor crecimiento”, “mayor empleo”, “menor pobreza”, “mayor desarrollo”, etc., son presentados periódicamente desde poderosas plataformas mediáticas –prensa, televisión, radio– como una forma de mantener el optimismo frente a la realidad claramente adversa y no dejar posibilidad de concentrar las inconformidades, ya que, al hacerse insostenibles los estados de “prosperidad”, las posibilidades de concentrar las inconformidades se ven incrementadas.

El giro que está teniendo Latinoamérica, en estos momentos, hacia Estados con mayor compromiso social, y que Venezuela lleva la delantera, no se debe más que al fracaso de la vanguardia Capitalista de su modelo Neoliberal. La permanencia del modelo Neoliberal viene a acrecentar las desigualdades y a su vez el desamparo de nuestros pueblos en su grado máximo. El modelo Neoliberal del Capitalismo viene a ser algo parecido a un asalto descarado, a rostro descubierto, teniendo como víctima principal a nuestro pueblo. Ello obliga, irremediablemente, a que se tome conciencia y a organizarse frente a los atropellos del modelo Capitalista, si lo que se aspira es desprenderse del yugo capitalista y neoliberal.

No resulta para nada extraño el apoyo popular hacia propuestas políticas contrarias al modelo neoliberal y, por lo tanto, al sistema Capitalista. Los desequilibrios de Poder entre la clase dominada y la clase dominante, bajo formaciones socioeconómicas capitalistas, resultan ser evidentes. Y, más aún, si estas formaciones están dominadas por el modelo Neoliberal dentro de naciones de carácter débil… Aquí es donde juega un rol importante la propaganda al servicio del Capitalismo. La propaganda Capitalista tiene como función, tras este evidente desequilibrio, envenenar a nuestro pueblo con falsas afirmaciones sobre un “equilibrio” de Poderes inexistente para así conservar pacíficamente el predominio de la clase dominante. Vemos el uso frecuente y propagandístico de conceptos como “Democracia”, “Libertad”, “Igualdad” meras ilusiones para mantener al pueblo en un estado de plena embriaguez.

Venezuela, Bolivia, Ecuador, y ahora Paraguay son un claro ejemplo de que el modelo Neoliberal, desde su puesta en marcha, es un modelo que irremediablemente dirige sus pasos hacia el fracaso. El ejemplo de estos países son una clara señal de que el modelo económico neoliberal ha fracasado –por lo menos en dichas áreas– y que no puede dar frutos o implantarse tan fácilmente en áreas donde los niveles de conciencia y organización aún persisten; o en áreas donde son contagiados por el ejemplo de países política y económicamente vanguardistas; o donde persista un claro agotamiento político, económico y social.

Pero cuidado: que deje de funcionar el modelo neoliberal no significa que habrá de dejar de funcionar su gran útero capitalista. Porque bien podemos encontrarnos con elementos oportunistas que levanten sus banderas a favor de un “cambio de modelo” (neoliberal) por uno más “humano”. Y bien sabemos el actuar de estos elementos oportunistas, que tanto gustan acomodarse dentro del modelo capitalista a favor de sus propios intereses particulares.

Tampoco resultan extrañas las pataletas de la oligarquía capitalista criolla o local –con apoyo del capitalismo imperial o internacional– por recuperar las posiciones que más acomoda a sus intereses. (Vemos en este sentido lo que pasa en Venezuela y el terrorismo mediático con el fin de crear escenarios contrarios a las políticas que el Estado lleva a cabo en favor de los intereses del pueblo; o lo que pasa en Bolivia y la imposición unilateral de la oligarquía criolla, al margen de la constitución boliviana, de “su propuesta” de llevar a cabo un referéndum autonómico, y ahora el referéndum revocatorio).

Cuando el Estado de desliga de manera flagrante de sus obligaciones para con los intereses del pueblo, el pueblo no puede más que preguntarse: ¿por qué debemos confiar en una clase política que no ha de representar nuestros intereses? ¿Cuál es la razón de ser del Estado? ¿Por qué cada cierto tiempo debemos acudir a las urnas a apoyar a los mismos que apoyan las políticas neoliberales, si sabemos bien que nuevamente no se salvaguardarán nuestros intereses?

No es para nada agradable, para un pueblo, ver al Estado permanecer ajeno a los intereses generales y salvaguardar los intereses particulares de las clases acomodadas. Más aún, cuando ese hecho se lleva a cabo de manera tan explícita como el privatizar servicios tan básicos y estratégicos como la educación, la salud, el agua, la electricidad, el transporte, etc.

Bien sabemos el rol que cumple el Estado dentro de formaciones socioeconómicas capitalistas, pero llegar a extremos tan aberrantes como lo que acabamos de señalar es la infamia más descarada que se le puede hacer a todo un pueblo. Dejar a un pueblo a merced de los intereses particulares de unos pocos y, al mismo tiempo, ver a un Estado proteger los intereses particulares de los mismos, obliga y empuja a la clase trabajadora y sin privilegios, en algún momento, a tomar cierta posición frente a dicho escenario adverso.

Ello, sumado a la crisis actual del Capitalismo Internacional, acrecienta las vías que llevan hacia un modelo que salvaguarda los intereses generales del pueblo. Y ese modelo no podría ser otro más que el modelo Socialista.

Venezuela es el ejemplo más cercano cuando un pueblo y sus elementos vanguardistas aspiran a recuperar lo que al pueblo le pertenece por derecho. Que la burguesía presente a Hugo Chávez como una “amenaza” a la estabilidad de la “región” o que lo quiera presentar en términos caricaturescos, nos habla de la incomodidad de la gran burguesía porque se propague el ejemplo de los avances de la revolución bolivariana.

Las formaciones socioeconómicas capitalistas están acostumbradas, por naturaleza propia, a relegar a un segundo plano los intereses generales de clase. En cambio, muy especial es SU comportamiento cuando se trata de favorecer los intereses particulares de las clases opulentas.

Las clases oprimidas sólo pueden obtener respuestas dentro de las formaciones socioeconómicas capitalistas cuando ejercen el legítimo derecho de la presión o la violencia. En vano se habrá de esperar por los cambios a favor de los intereses generales sin la participación de los elementos avanzados de nuestro pueblo. Las formaciones socioeconómicas capitalistas están diseñadas especialmente para que las clases dominantes burguesas ejerzan su control frente a las clases dominadas. El Estado, por lo tanto, no viene a representar la estructura que ha de velar por que exista algún “equilibrio” de Poder entre la clase dominante y la clase dominada. El Estado viene a representar la estructura que salvaguarda los intereses particulares de la clase dominante.

¿Quiénes son los que representan los intereses del Pueblo? ¿Es la clase política dominante que ejerce dicha tarea? ¿Son aquellos que se encargan de hacer y deshacer leyes en favor de la “buena vecindad”? ¿Son aquellos los que dictan leyes a espaldas de nuestro pueblo? ¿Son los mismos que diseñan “proyectos” sin hacer consultas a nuestro pueblo? ¿Son aquellos a los que elige el pueblo en cada elección? ¿Es el gobierno, la presidencia, los ministerios? ¿Son esos los que representan los intereses de nuestro pueblo?

Sin embargo, ahí está el actuar de los “representantes” de nuestro pueblo: la educación privatizada; los servicios básicos como la luz y el agua privatizada; la salud privatizada; las empresas estatales privatizadas; los recursos naturales de nuestra nación privatizados, etc. La gran ironía es que podemos ser testigos de Ministerios encargados del Trabajo, la Educación, la Energía, la Ecología, el Transporte, etc, sin ningún peso más que de palabra; o ser testigos de estructuras como las fuerzas del orden que supuestamente están encargadas de la “seguridad” de nuestro pueblo, en cambio, su rol es más la de un ente represor que “defensor” de nuestro pueblo, para defender los intereses particulares de la burguesía o para mantener el status quo que tanto beneficia a los mismos.

Un Estado que se desliga de sus responsabilidades para con su pueblo es un Estado que está condenado tarde o temprano a su ruina. Y el Estado burgués claramente es un Estado que está diseñado para salvaguardar los intereses particulares de una minúscula clase, no para salvaguardar los intereses de la clase trabajadora y explotada.

El por qué no podemos ver a un pueblo interesado por cambiar su situación humillante, se debe nada menos a que el Estado burgués, sobre terrenos de “prosperidad” o “turbulencia”, se ha encargado de diseñar métodos que de alguna forma obligan a mantener al pueblo en ciertos terrenos de inmovilidad. Contrario sería el caso si se atravesara por una situación revolucionaria.

¿Cuáles son los métodos que utiliza el Estado burgués para que el pueblo no se inmiscuya en las políticas de Estado? Pues aumentando los niveles de fragmentación o desorganización, los niveles de odio o racismo, los niveles de entretención o distracción, los niveles de miedo o inseguridad, los niveles de confusión o desinformación, etc., siempre por sus respectivos canales. Para nada extraña los bajos niveles sindicales o la fuerte apatía hacia la política dentro de formaciones socioeconómicas capitalistas y cuya bandera principal sea el modelo neoliberal.

Bajo el modelo neoliberal el Estado burgués tiende a actuar desvergonzadamente frente a la clase dominada. Dicho escenario permite a la clase trabajadora y explotada acumular cierto descontento frente al Estado, pero que sin embargo no podrá surtir efecto si ese descontento no es debidamente canalizado por ciertos elementos avanzados que tengan por finalidad acabar con el Estado burgués.

La destrucción del Estado burgués apremia aún más cuando éste está dominado por políticas neoliberales en desmedro de los intereses generales del pueblo. Pero dicha destrucción no podrá concebirse sin una madurez real de la condición objetiva paralelamente a la del factor subjetivo que tiene que haber dentro de toda revolución social que pretenda sustituir una formación socioeconómica por otra. La condición objetiva la podemos traducir en el enconamiento, dentro del régimen capitalista, de todas sus contradicciones o en la crisis del régimen con síntomas de poder colapsar, ello junto con lo primordial: la situación revolucionaria (crisis de la política aplicada sobre la clase dominada; agravamiento superior de la miseria y de los sufrimientos de la clase oprimida; intensificación, por estas causas, de la actividad de las masas frente a los atropellos de la clase gobernante). Por otra parte, el factor subjetivo tiene que ver con la presencia de una conciencia revolucionaria de las masas que esté resuelta a llevar la lucha hasta el fin; también tiene que ver con la organización de las masas y su vanguardia lo que habrá de permitir concentrar las fuerzas necesarias y capaces de combatir: y, por último, tiene que ver con la presencia de una dirección política de las masas a cargo de un Partido sólido, con experiencia suficiente, para dirigir a la masas hacia la victoria frente al Estado opresor del Estado burgués.

Un Estado al servicio del pueblo debería ser la lógica de todo Estado. Sin embargo, dentro de formaciones socioeconómicas capitalistas, la lógica general del Estado es representar los intereses particulares de las clases acomodadas y dominantes. Distinto el caso de formaciones socioeconómicas socialistas, aquí el Estado se pone al servicio del pueblo y no al servicio de ciertas minorías. Y Venezuela, como bien sabemos, ha quebrado la lógica del Estado dentro de una formación socioeconómica capitalista. Aquí vemos a un pueblo que se tomó al Estado, democráticamente, dirigido por sus elementos avanzados, y que se dirige a borrar todo rastro de la lógica capitalista. Por lo que, en estas condiciones, urge al pueblo a pertrecharse con mayor ahínco para enfrentar las pataletas de la oligarquía, que difícilmente habrá de resignarse. Y si llegara a ser necesario empuñar las armas, el pueblo más que nadie debería estar preparado. Defender la revolución bolivariana es deber de todo venezolano que no quiera nuevamente acomodarse a la lógica inhumana del Estado capitalista. El compromiso irrestricto a la revolución bolivariana debe ser la principal arma para hacer frente a los elementos reaccionarios de la burguesía criolla e internacional. Sin compromiso revolucionario la revolución claramente estará perdida.

Por lo tanto, toda revolución social requiere la madurez y la unidad de las condiciones objetivas y subjetivas para que una formación socioeconómica triunfe sobre otra. De nada habrá de servir la madurez de una sin la madurez de la otra. Cada una necesita alimentarse de la otra. Lo fracasos y los avances de toda revolución social estarán determinados por los niveles de desarrollo de las condiciones objetivas y subjetivas. Nada habrá de frenar la determinación de un pueblo por liberarse del yugo capitalista. Toda forma de lucha será válida mientras sea por defender los intereses de las clases oprimidas.

SOCIALISMO O MUERTE!!!


Algunas fuentes consultadas

-El Contrato Social, Jean Jacques Rousseau
-El Príncipe, Nicolás Maquiavelo
-El Estado y la revolución, Vladimir Lenin
-Materialismo Histórico, F. Konstantinov y otros.

stolpkin@yahoo.es

sábado, 3 de mayo de 2008

MADE IN CHINA

Made in China


Por:
Níkolas Stolpkin

Dentro del presente siglo seremos testigos de cambios estructurales significativos en lo que respecta al escenario de las relaciones internacionales. Cambios que no se veían desde la década de los años 40 tendrán su oportunidad dentro de la primera mitad del siglo en curso. El emerger de nuevas potencias mundiales significativas habrá de significar en la práctica la reestructuración de las reglas del juego o el fallecimiento de estructuras multilaterales descendentes. Eso por una parte. Por otra, habrá de significar la aparición de nuevas estructuras o la consolidación de las recién-nacidas estructuras multilaterales ascendentes. Un punto clave, dentro de este escenario, lo viene a constituir China.

El fuerte ascenso que ha tenido China, desde la década de los 80 hasta ahora, ha despertado una fuerte preocupación por parte del gobierno de EE.UU. que ve amenazado, en estos momentos, su liderazgo dentro del escenario internacional. Ya el Consejo Nacional de Inteligencia (órgano de la CIA) años atrás previó que el PIB de China sería igual al de Alemania en el 2009, al de Japón en el 2017 y al de EE.UU. en el 2042. China representa para EE.UU. una amenaza real al contrario de lo que podría representar la muy difundida amenaza “terrorista”, que no tiene pies ni cabeza, y que lo sabe muy bien la administración de Washington. Por lo que ello podría significar, en lo inmediato, un cambio de estrategia para contrarrestar la “amenaza” china.

Mientras EE.UU. se ha preocupado de ir contra una amenaza insignificante que lo único que ha ganado es un fuerte sentimiento anti-americano, China se ha preocupado de consolidarse como una potencia mundial de “pesos pesados” y con fuertes proyecciones a futuro. Ejemplo de ello podría ser su ingreso el 2001 a la OMC, contribuyendo en buena parte a que la UE pasara a ser su mayor socio comercial el 2004, desplazando en ese sentido a Japón. Otros ejemplos serían el afianzamiento político-económico dentro del área de coexistencia más cercana; los acuerdos con Irán y Siria; los acuerdos con los países del Africa y América Latina. Y todo ello, sin agredir militarmente a ningún país.

Lo atemorizante para EE.UU. no son las políticas económicas aplicadas por China y sus socios sino el fuerte crecimiento que está teniendo su economía, lo que podría llevar a un desequilibrio en la distribución del poder a nivel global. Dentro de esta situación, no podría haber mayor error para EE.UU. que desesperar e iniciar un conflicto armado contra China. Un conflicto armado significaría una guerra de consecuencias insospechadas. Ambas naciones son potencias nucleares. A ninguna les convendría volver a un conflicto de gran envergadura como lo fue la Segunda Guerra Mundial. Se podría iniciar una nueva Guerra Fría, antes de un conflicto armado directo. Sin embargo, los fuertes intereses comprometidos entre las partes llevarían a pensar que EE.UU. optaría por una solución pragmática acorde al escenario.

A EE.UU. no le conviene tener a una China fuera del alcance de su propio tablero de juego, por lo que habrá de buscar varios puestos privilegiados dentro de su juego global. La ausencia de disposición política, por parte de EE.UU., para dar asientos privilegiados dentro su juego, conduciría a China a crear sus propios juegos. Ejemplo de ello es el nacimiento el 2001 de la Organización de Cooperación de Shanghai (SCO, por sus siglas en inglés) que reúne a países como Kazajstán, Kirguistán, Rusia, Tayikistán y Uzbekistán (con India, Irán, Mongolia, y Pakistán como observadores). Mañana perfectamente China junto a otros países podrían crear una especie de OMC, un FMI o una OTAN. Y con el crecimiento abismal de países como China, India, Irán, Rusia, Brasil, estas hipotéticas estructuras globales podrían debilitar de sobremanera el grado de influencia de las estructuras internacionales como la ONU, FMI, Banco Mundial, OMC, OTAN, G-7, organizaciones especialmente diseñadas para impulsar el poder estadounidense en conjunto con sus aliados europeos. Ya Goldman Sachs y el Deutsche Bank en su oportunidad pronosticaron que para el 2010 el crecimiento anual en ingresos combinados nacionales de Brasil, Rusia, India y China, sería mayor que el de EE.UU., Japón, Alemania, Gran Bretaña e Italia juntos; hacia el 2025, sería el doble de los países del G-7.

La estrategia china está al parecer más inclinada a crear sus propios terrenos de juego pero al mismo tiempo crear la ilusión de acomodamiento frente a las antiguas estructuras globales (dominadas por EE.UU.). Esto habría de obligar a China a formar un equipo clave para hacer frente al dominio global de EE.UU., Europa y Japón. En otras palabras el Capitalismo Internacional ordinario, acostumbrado a monopolizar los mercados, se vería enfrentado a una nueva fuerza Capitalista, liderados por China, quienes habrán de formar parte del juego global o terminarán arrebatándole el juego a las fuerzas ordinarias.

China sabe bien la fuerza que proyecta y no dejará que potencias que se vean “amenazadas” se interpongan en su trayectoria. Paso a paso China irá conquistando terrenos fértiles pero pedregosos para la inversión norteamericana. Allí donde los inversionistas norteamericanos se abstengan de estar o vean cierta desconfianza, China estará (ejemplo de ello: Irán, Sudán, Siria, Venezuela, etc,) Lo mismo ocurrirá en áreas de “fácil” acceso en lo comercial o áreas “democráticas”, debilitando así la influencia norteamericana en terrenos supuestamente conquistados (América Latina y Europa). En este escenario complejo, EE.UU. habrá de tener más cuidado cuando se decida a atacar países con fuertes intereses chinos involucrados. Su política de agresión unilateral sólo les podría traer innumerables problemas. Países que, para EE.UU. constituían una grave amenaza y que merecían alguna “intervención” (si no se acomodaban a las reglas del juego global), hoy día se han convertido en socios potenciales de China (quizá una manera de contrarrestar la amenaza norteamericana o una oportunidad para ver desarrollar sus capacidades). Vemos pues, que el mayor socio de Siria se llama China; Irán, segundo productor mundial de petróleo, es uno de los mayores, sino el mayor, de los proveedores de petróleo de China; el principal socio financiero de Sudán, también tiene por nombre China, etc.

Africa, por otro lado, vendría ser un punto clave en lo referente a los recursos energéticos que está demandando China en la actualidad. Desde el 2000 China a ayudado al continente a pagar las deudas externas que mantienen con el Capitalismo Internacional ordinario (a los 33 países con los que sostiene relaciones diplomáticas). A su vez a contribuido con ayuda al desarrollo y logrado re-endeudar a varias naciones con su ayuda “filantrópica”. La presencia china dentro del continente africano no es menor como se podría pensar. Poco a poco ha ganado terreno frente al Capitalismo ordinario, y se especula que dentro de cinco años habrá de desplazar al principal socio comercial del continente: EE.UU.

Latinoamérica tampoco se queda atrás. La zona que por años ha sido considerada por EE.UU. como parte de su “esfera de influencia”, hoy la podemos ver caer al encanto seductor de una potencia como China. Importantes son los acuerdos de inversión y comercio firmados el 2004 con países como Brasil, Chile, Venezuela, Bolivia, Argentina y Cuba. Para nada ya es extraño encontrar en algunos de nuestros países innumerables negocios chinos. No obstante, en estos tiempos, el destacado desarrollo político como económico que está teniendo países latinoamericanos con visiones progresistas e integracionistas, nos mueve a pensar de que Latinoamérica se ha de inclinar más hacia una mayor autonomía dentro del continente, acostumbrada a adoptar las políticas económicas e ideológicas del Imperialismo norteamericano o del Capitalismo Internacional ordinario. Una nueva Latinoamérica emerge dentro del naciente contexto global. Lo que, en un futuro no muy lejano, se ha de traducir en nuevas estructuras políticas y económicas regionales o Latinoamericanistas, independientes de la influencia norteamericana. Por lo que, organismos como la OEA (Organización de Estados Americanos), fuertemente influenciados por EE.UU.(1), los veremos mermar en cuanto a su protagonismo e influencia.

El mérito de China frente al poderoso equipo de EE.UU., Europa y Japón es que China es una fábrica virtual de productos. Al contrario, EE.UU., Europa y Japón son una fábrica virtual de marcas. El éxito chino se debe en buena parte a ello. Al extenderse las desigualdades y ver a una clase media desplazarse más hacia abajo, los productos chinos vienen a compensar, en esta masa de “desplazados”, lo que en calidad y precios muy bien podrían reemplazar a las conocidas marcas norteamericanas u occidentales que ya no están dentro de su rango de lo asequible. Hoy el terror a todo lo que era producido en China ha muerto. Atrás quedaron esos prejuicios mal infundados. Puede que, el acostumbrarnos a ver productos de “marcas” con su “made in china” haya contribuido en parte a perder el miedo, poco a poco, por todo lo que era un producto chino. Ahora esa “mala impresión” es dejada en el recuerdo, por contribuir a la economía de nuestros bolsillos. Lo grave aquí, es que nuestros pequeños y medianos productores no tienen cómo hacerle frente a una gran competencia como lo puede ser China y muchos se ven obligados a cambiar de rubro y dejar a su paso una gran lista de desempleados. Pero ya eso es “harina de otro costal”.

Frente al éxito chino sin duda se habrá de contraponer, de tiempo en tiempo, lo que considero una contra-economía, ya sea política o económica frente a todo lo que sea “made in China”, dirigida por el Imperialismo estadounidense y adoptada por quienes tienen fuertes intereses políticos y económicos con EE.UU., valga la redundancia. Ello para tratar de frenar en parte el crecimiento acelerado de la influencia china que está teniendo a nivel global. Ejemplos de una contra-economía lo podemos observar en lo que fue la retirada masiva a nivel internacional de productos Mattel “made in China”, con el pretexto de que estaban siendo producidos con materiales tóxicos o peligrosos para los niños. Eso en cuanto a la parte económica. En cuanto a lo político, lo podemos ver con lo que está sucediendo en lo relacionado al Tibet y la campaña que están difundiendo los principales medios informativos al servicio del imperialismo norteamericano (una clara campaña anti-china a favor de los “derechos humanos del Tibet” desencadenada por una “revuelta” popular fríamente provocada y que los medios se esmeran en victimizar a los mismos provocadores). No había que ser adivino para saber que los que estaban detrás de esta campaña eran los mismos de la CIA (2) que acostumbran a financiar, por diversos canales (NED, USAID, (3) etc), organizaciones afines a sus intereses y poder así desestabilizar Estados “amenazantes” o “indeseables”. Los ideólogos del imperialismo norteamericano, como Francis Fukuyama, lo llaman “instrumentos políticos para respaldar el cambio democrático” o “soft-Power” (Poder-Blando). Esto es: financiación de organizaciones “por la Democracia” o “por la Libertad”, presión diplomática, formación y adiestramiento de grupos, diplomacia pública, etc. Sin embargo, EE.UU. sabe bien que lo único que está haciendo es un poco de ruido con su proceder estéril, producto quizá de la desilusión causada por el arrollador triunfo en las elecciones recientes, en Taiwán, de Ma Ying-jeou, candidato opositor, contrarios al nacionalismo radical que propugna el actual presidente taiwanés, Chen Shui-bian (4). Su “Poder-Blando” le podrá haber funcionado de maravillas en Serbia (2000), en la “Revolución Rosa” de Georgia (2003) o en la “Revolución Naranja” de Ucrania (2004-2005). Pero, cuidado, que llegue a funcionar con China, un Estado política y económicamente sólida, es una quimera. China no es “cualquier” Estado, es una potencia mundial ascendente.

Desgraciadamente la campaña difamatoria seguirá su curso. Figuras “célebres” del entretenimiento, tanto del ámbito internacional como local, seguirán saliendo a la luz pública a sumarse al ruido estéril de Washington y aprovecharán algunos de tirar también “a la parrilla” lo que está sucediendo en Sudán, específicamente en Darfur, como parte del activismo hipócrita que tienen “algunos” el descaro de expresar sus posiciones abiertamente mientras callan cuando el Estado Judío de Israel masacra y humilla a los palestinos de forma “oficial” desde su ilegal creación en 1948, o cuando EE.UU. masacra y humilla a los Iraquíes día a día. Todas las demandas que favorezcan los intereses del Imperialismo norteamericano serán recibidas con bombos y platillos, desde sus grandes plataformas mediáticas, mientras se concentren únicamente en difamar a China. Y puede que más de alguno se esté preparando, desde ya, para hacer algún show o algún numerito “particular” en Beijing (en pleno Juegos Olímpicos), como la “célebre” acción de quemarse a lo bonzo, por parte de algún monje deseoso de ser un nuevo “símbolo” de la lucha por los “derechos humanos”.

Níkolas Stolpkin

Notas de Autor

A principios de Abril vimos realmente el peso que tiene la OEA cuando observamos a un Miguel Insulza, presidente del organismo, dando CUENTAS en lo relacionado con el ataque al campamento de las FARC en territorio ecuatoriano y la posterior tensión entre Colombia y Ecuador, frente a una subcomisión del Congreso de los EE.UU. Realmente podía dar vergüenza ajena. Vimos cómo un organismo explícitamente era humillado sin miramientos. La palabra del señor Insulza (para esta subcomisión) sencillamente estaban fuera de lugar. Frente a la subcomisión se dejaba en claro de que era un incompetente. (Ningún medio nacional televisivo, en Chile, se dio la tarea de informar sobre aquella escena humillante -por lo menos así se dejó notar).

¡Manifestantes en Europa de manera “espontánea” salieron a las calles con sus banderitas coloridas del Tibet! Con las imágenes expuestas por los medios, daba la impresión de que cada manifestante tenía su banderita. ¡Las tenían en sus casas bien guardadas como fieles activistas por los “Derechos Humanos del Tibet”! Diametralmente opuesto fue lo que sucedió en Argentina, difícilmente podíamos ver aquellas banderitas. Lo que daba por sentado de que la CIA se preocupó cuidadosamente de surtir de buena manera aquellas áreas de mayor influencia internacional que aquellas sin influencia mediática. ¿Cuántas ONG estuvieron involucradas o formaron parte de la gran orquesta diseñada por la CIA? ¿Cuántas personas salieron a la calle sin saber que la región del Tibet ha pertenecido a China desde hace más de cinco siglos? ¿Cuántas personas se sumaron al ruido estéril sin saber siquiera dónde quedaba la región del Tibet? ¿Cuántos de los que se sumaron a las protestas ven al Dalai Lama como una blanca palomita? ¿Sabe alguno de los que gustan “luchar” por los “Derechos Humanos” que el “gobierno” fantasma tibetano en el exilio, condena los matrimonios mixtos entre tibetanos y no-tibetanos para poder así conservar la pureza de su raza?

NED (Fondo Nacional para la Democracia); USAID (Agencia Norteamericana para el Desarrollo Internacional).

Haber arrollado con el 59% de los votos contra un 41%, y con una participación del 75%, sí que les pudo haber afectado.



Algunas fuentes consultadas:

Aritz Parra, China desvalija África en nombre del progreso comunista, Solidaridad.net.

Chalmers Johnson, La superpotencia 'solitaria' es cosa del pasado, Z-net en español, origen original: Tomdispatch.com

Francis Fukuyama, América en la Encrucijada, Ediciones B.

Daniel W. Drezner, El Nuevo Orden Mundial Nuevo, Foreign Affairs En Español.
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